“Debemos convertirnos en el cambio que buscamos en el mundo”
Mahatma Gandhi
(Segunda parte y final de Mis Conversaciones con El. El Amor y otros detalles, si no los has hecho, clic aquí para que puedas disfrutarla).
El: ¡Que hermosas son tus moradas! ¿Las disfrutas?
Atardecía, El se encontraba sentado sobre la arena, yo parado y un poco mas cerca de la playa dibujaba figuras sin sentidos con los dedos de los pies en esas arenas con las cuales desde niño había disfrutado jugar. Su pregunta me hizo reflexionar, mis pensamientos volaron en el tiempo y el espacio, tanto que quizá en algún momento se crucen con los tuyos que me lees… me recordaba de niño, cuanta alegría y entusiasmo cuando solo tenia los elementos de la naturaleza para disfrutar, hacer en la playa esos castillos de arena, con mis manos y un vasito desechable era mas que suficiente, recuerdo la vez en que un amigo permitió que le “enterrásemos” en la arena, y con los vasos coloque dos montañitas a la altura de su pecho, cuanto nos reímos luego por esas “tetas” que le habíamos puesto a nuestro también divertido amigo, es verdad, era mas fácil ser feliz cuando sabíamos como disfrutar de la belleza de todo cuanto nos rodeaba, cuando nuestra capacidad de asombro no había sido sepultada bajo la, en ocasiones absurda, conciencia de nuestra “madurez”.
El: -Nuevamente haciendo alardes de su gran poder, pudiendo percibir lo que yo pensaba- No solo a “esa” morada me refiero, la cual por supuesto no solo deberías y mereces disfrutar sino que es parte de esa conexión divina con la grandeza de Nuestro Padre, pero ¿qué me dices de tu cuerpo físico?
En ese momento una fresca brisa estremeció mi piel, puedo sentir frío y calor, el cosquilleo de la arena entre los dedos de mis pies, escuchar el sonido del mar, del mismo viento al soplar, a través de mis ojos deleitarme con toda la belleza del inmenso mar, cierro los ojos y disfruto de la maravillosa sensación de respirar, abro mis brazos y doy gracias, sencillamente me siento agradecido de estar vivo… y de repente, algo golpea mi codo, algo un poco mas fuerte en mi espalda, abro mis ojos y miro hacia atrás, El, con un puñado de pequeñas piedrecillas, sonríe y me las arroja, y luego comienza a correr, “y también puedes sentir dolor” me dice, y lo persigo, corriendo un rato detrás de El, ambos reímos mientras recorremos unos cuantos metros hasta llegar al malecón.
Nos detenemos, mi respiración es agitada y siento los acelerados latidos de mi corazón, el se acerca y acaricia mis cabellos, “no diviertes, debes ejercitar mas tu cuerpo” y de nuevo su sonrisa ilumina todo cuanto nos rodea, ¿o es mi corazón, quien, al reencontrarse con su propia grandeza se ilumina también? De nuevo se sienta, esta vez sobre una piedra, yo me siento a su lado y reflexiono sobre lo poco cuidadoso y respetuosos que somos con nuestros cuerpos, tan poco respetuosos que muchos renegamos de nuestros propios atributos, la mayoría de las ocasiones así de superficiales somos.
Yo: Es verdad, podemos disfrutar de todo cuanto nos rodea, y sobre todo de las sensaciones que nuestro cuerpo nos permite percibir, imagino entonces que quienes practican deportes o actividades que implican mayores exigencias tanto físicas como de interacción con los elementos e incluso riesgos deben ser mucho mas conciente de esta realidad, pero si mi cuerpo es solo una “morada” como tu lo has llamado ¿Quién soy yo? O tal ves la pregunta debería ser ¿Qué soy yo?
El: Cuando comiencen a mirar dentro de ustedes mismos, entenderán por fin lo que significa haber sido creados “a imagen y semejanza” de nuestro padre, en vuestro limitado conocimiento y su terca arrogancia, se han empeñado en reflejar en esta frase los atributos obvios de su existencia física transfiriéndole a El las características de ustedes que les parecen evidentes, aun y cuando claramente se les ha dicho lo contrario; son ustedes Luz Divina mi joven amigo, son la manifestación suprema de la energía que rige el universo, la energía del amor, en franca y necesaria evolución para el alcance de su propia grandeza en sucesivos planos de la existencia. Busquen dentro de ustedes mismos, allí reside la Verdad y la verdadera naturaleza de su Poder Personal.
Yo: He escuchado hablar acerca de ese Poder Personal, pero, ¿Cómo descubrirlo? – Se me vienen impulsivamente las preguntas a la mente - ¿Y cómo podemos ser “manifestaciones de energía” si la energía no se destruye?
El: ¿Y que te hace pensar que ustedes serán “destruidos”?
Yo: Existe el juicio final, el Apocalipsis y solo unos pocos serán salvos ante los ojos de Dios y alcanzaran el Paraíso, los demás a rostizarnos eternamente papa, -me apeno un poco por mi forma de expresarme, pero el sonríe ampliamente, y me contagia, reímos ambos por un momento, luego continuo- eso es lo que nos han dicho por siempre las principales religiones.
El: Vamos por parte, te pregunto Nelson, ¿Cómo describirías lo que sientes cuando le has prestado un buen servicio a uno de tus clientes? ¿Cuándo alguien te ha manifestado su agradecimiento por alguno de tus escritos? ¿Cómo piensas que se puede sentir un artista cuando su obra es reconocida? ¿O el empleado ante la sensación de haber completado exitosamente su labor del día? ¿O esa mujer ante el agradecimiento y elogio bien merecido por ese buen café que te ha obsequiado? Toda expresión de tu creatividad es reflejo de tu poder personal, porque toda labor honrada es sagrada ante los ojos del Padre, así como tú te sientes orgulloso de cada nuevo descubrimiento que hacen tus hijos mientras crecen, y más adelante de cada uno de sus logros. ¿Cómo te conectas con este poder? El Agradecimiento es una buena opción, en verdad la mejor, cuando sientes orgullo por lo logrado, cuando la emoción te invade y sientes con alegría que lo estas haciendo bien, sientes la necesidad de agradecer por ello, y debes hacerlo, agradece, a Dios, a ti mismo, al universo, agradece y este sentimiento te pondrá en la senda de tu Búsqueda Personal y el rencuentro con esa parte de Dios que siempre te acompaña, que siempre esta contigo. En lenguaje mas sencillo, comienza a hacer aquello que te gusta y te apasiona, ten coraje para luchar por tus sueños, para experimentar lo que siempre has querido. Caminemos un poco.
Pone su mano en mi hombro, caminamos unos metros, su mirada es guía de la mía, ambos disfrutamos la belleza de los cielos venezolanos, y me pregunta: “¿Qué vine a hacer yo a través de mi experiencia humana?”
Yo: -Con aires de quien piensa que “se la esta comiendo” con la respuesta- Viniste a morir en la Cruz para liberarnos de nuestros pecados y que así pudiésemos gozar de vida eterna. –En este mismo instante me doy cuenta de mis incoherencias y me siento apenado, El no me da tiempo a reaccionar, por primera vez siento que su expresión se ensombrece ligeramente.
El: Si mi misión fue ser sacrificado para “liberarlos” del pecado, ¿Cómo pueden permitir que aun les digan que serán rostizados eternamente? ¿Qué sabiduría puede existir en un padre que actúe de esta manera? Si nuestro padre es tan vengativo y sediento de sacrificios y humillación para demostrar su superioridad ¿A que altura se encuentra su grandeza? ¿Acaso piensa que a la altura de las propias imperfecciones de la naturaleza humana?
Mi mensaje no fue de tristeza sino de alegría y esperanza, no fue de sacrificio, sino de amor y fraternidad, de comunión y sabiduría. No vine a asumir las responsabilidades de sus actos, eso seria tanto como pervertir sus experiencias y entorpecer su evolución, y esto tristemente ha ocurrido, sus miedos e inseguridades les llevan a aceptar este tipo de dogmatismos que tanto daño ha causado y los aleja de la apasionante búsqueda personal de Dios. Una búsqueda que implica lucha, conflicto, esfuerzo, amor, fidelidad y progreso, una búsqueda que requiere coraje y determinación, trabajo y creatividad, y no sometimiento a las reglas impuestas de un “camino verdadero” impuestos por líderes de turno de las principales religiones.
Todos somos hijos de un Padre único y misericordioso, y por tanto somos hermanos y entre nosotros debemos amarnos, “amaos los unos a los otros” ¿Por qué lo han olvidado? En nuestro padre confluyen todas las fuerzas y la Luz de Vida de cada una de sus criaturas, Nuestro Creador es Padre y Madre a la vez, tan importante es la manifestación de lo femenino como de lo masculino en toda la obra del Universo, por eso deben amarse y respetarse, y aceptar que en esa capacidad de amar encontraran el poder para lograr sus sueños, para alcanzar prosperidad, para vivir en abundancia y estar mejor preparados para enfrentar el dolor y las tribulaciones propias de su naturaleza humana.
Yo: ¿Y los que han crecido enfrentando la adversidad?
El: Ejemplos hay muchos, cada uno de ustedes de una u otra manera han sido testigos, hay dos derechos que no les serán arrebatados, el derecho de elegir, y sobre esto tienen ustedes absoluto control, y el derecho a disfrutar del Paraíso, de evolucionar a cada vez más inteligentes formas de vida, y esto no les será arrebatado. Quienes han convivido con el dolor o lo han sufrido intensamente tienen la oportunidad de experimentar el perdón, y desde esta experiencia fortalecer sus almas, sus corazones, y con sabiduría experimentar el amor, y seguramente, inspirar a otros a encontrar sus propios caminos. Aun quienes han perdido la fe en el Padre, deben creer en algo llamado “Azar” o “Suerte”, entonces entiendan que tienen en su poder la capacidad de preparar en sus vidas las circunstancias necesarias para que esta “Suerte” les favorezca, llegado el momento, la presencia de lo Divino se manifestara en sus vidas; así de grande es el Amor de Nuestro Creador.
Sonriéndome nuevamente me dice: A ver mi querido amigo ¿Qué te llevas hoy de nuestra conversación?
Yo: -Con una emoción intensa dejo salir las ideas de manera atropellada, El sonríe como quien ve a un pequeño niño aprendiendo sus primeras palabras– He aprendido que la vida es bella, que todo cuanto me rodea, la naturaleza, los árboles, el medio ambiente todo, constituye parte de mis moradas y tengo el derecho de disfrutarlo y el deber de preservarlo pues será también la morada de nuestros hijos, aprendí que soy un ser hermoso, poseedor de un cuerpo perfecto, cuidadosamente dotado para experimentar al máximo la plenitud de condición humana, he aprendido que soy Hijo de un Dios único, que puedo reír y puedo llorar y el siempre estará a mi lado, que puedo disfrutar cada día como un regalo lleno de maravillosas oportunidades pues tengo sueños que seguir, y mucho amor que compartir, he aprendido que todos somos hermanos, que hombres y mujeres estamos unidos por la misma Chispa Divina de la Creación, que debemos amarnos, he aprendido que para enseñarnos todo esto viniste y continuas vivo en nosotros, porque resucitas en cada corazón que abre sus puertas al amor.
He aprendido que aunque siga cometiendo errores debo y puedo mantener la fe de que puedo ser un hombre mejor. He aprendido hoy a sentirme más orgulloso de ser parte de la Creación, porque la vida es bella.
El: No estas tan mal, a pesar de la cara de bruto que tienes… -y soltando una de sus sonoras carcajadas me arroja arena en el rostro y comienza a correr… yo decido correr tras el, lleno de alegría, le sigo-
MIS CONVERSACIONES CON EL. -PREGUNTANDO QUIEN SOY-